Centro de Rehabilitación de Adicciones Efectivo

Centro de Rehabilitación de Adicciones EfectivoEl diseño de un Centro de Rehabilitación de Adicciones efectivo implica la creación de un modelo sin estigmas y discriminación. El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) ha documentado que usuarios de drogas son el centro de estas prácticas.

Contrario a la lógica clínica y de sanación, las personas adictas sufren violaciones a sus derechos los centros de rehabilitación. La mayoría de los centros de rehabilitación con el modelo de ayuda mutua, violan sistemáticamente los derechos humanos de pacientes. La práctica recurrente encontrada fue que el ingreso de las personas usuarias de drogas se hizo contra de su voluntad.

Esto ocurre gracias a un vacío legal que no establece mecanismos para tener en cuenta la decisión de personas adictas. La NOM no es precisa en el tipo de atención que debe brindarse a las personas adictas bajo ese modelo. En particular, no establece que el internamiento de personas adictas en los centros de rehabilitación debe ser con su consentimiento. Tampoco prohíbe explícitamente la aplicación de sanciones físicas o psicológicas humillantes para personas usuarias de drogas, incluso a su familia.

El CONAPRED ha recomendado que el Comité Consultivo Nacional de Normalización de Prevención y Control de Enfermedades, actualice la NOM. Fundamentalmente para reglamentar la atención a las personas usuarias en los centros de rehabilitación, haciendo explícitas las conductas de terapeutas.

Así como integrar a la NOM la participación del sector salud en la supervisión y asesoría a las asociaciones civiles que trabajan con modelo de ayuda mutua. Vigilar consultas externas, intervenir en los procesos terapéuticos y profesionalizar al personal que atiende a las personas adictas en recuperación.

¿ Centro de Rehabilitación de Adicciones Efectivo?

Clínicas que están lejos de ser un Centro de Rehabilitación de Adicciones efectivo, también se equivocan la estrategia de intervención. Emplean raramente programas de tratamiento específico según la trayectoria del usuario adicto, tipo de droga o la vía de consumo. No tienen programas diferenciados entre las personas adictas que apenas se inician y de otras con una trayectoria más extensa. Mucho menos contemplan la aplicación de una estrategia clínica de atención para una diferenciación entre consumidores de distintas drogas.

Lo que puede hacer fracasar la rehabilitación, generando la incursión en el consumo de nuevas drogas por parte de quienes se internan en los centros. Un Centro de Rehabilitación de Adicciones efectivo al contrario, debe tener políticas de atención con un esquema de derechos humanos.Usuarios de drogas deben tener la certeza de recibir un trato digno y que se respete su derecho a dar su consentimiento. Debe de ser informado(a) previamente de cualquier tratamiento al que será sometido, en la medida en que pueda comprender.

La culpa, de la discriminación

En el estudio publicado en el 2009, el CONAPRED sostiene que estas prácticas médicas tienen atrás un contexto social de discriminación. CONAPRED realizó el estudio citado con pacientes adictos(as) en recuperación y familiares en los centros de rehabilitación en la ciudad de Tijuana. También realizó múltiples entrevistas a profundidad a personal médico y usuarios en sus casas y en los lugares de consumo.

El cuestionario basado en preguntas sobre la percepción del estigma, la discriminación, autoestima y culpa, arrojó el mapa del problema.

En público y privado, la discriminación a usuarios de drogas es constante, incluso son blanco de abusos de la policía. Estos agentes, de manera sistemática violan el derecho a la seguridad jurídica y a la libertad de las personas usuarias. Los procesos de estigmatización — apunta el CONAPRED—responden en gran parte a los discursos sobre la criminalización del consumo.

El discurso de odio, promovidos por políticos, comunicadores y múltiples actores sociales crece y se multiplica formando un eco social. La idea difundida por medios de comunicación de consumo de drogas igual a crimen, hace considerar a priori que usuarios son ya y siempre, delincuentes. Esta percepción hace que familiares, pueden culpabilizar a la persona adicta, o bien considerarla como responsable de su propia enfermedad.

Autoridades reducen a consumidores de drogas a sujetos de atención de un sistema criminal en lugar a un sistema de salud. El uso de drogas se asocia automáticamente con ilegalidad, y sólo tras un esfuerzo, se puede percibir que hay un sujeto sufriente que necesita acompañamiento.

Campañas estigmatizantes

Existe un juicio moral negativo ampliamente extendido y fortalecido por campañas “contra las drogas” impulsadas por algunos medios de comunicación. A menudo, estas campañas carecen de información exacta. Promueven en cambio la estigmatización y la discriminación de las personas usuarias.

CONAPRED usó como ejemplo la campaña “Vive sin Drogas” de la Fundación Azteca, cuyo objetivo era:

  1. Lograr la total desaprobación social del consumo de drogas
  2. Mostrar el elevado riesgo que implica el consumo de drogas.
  3. Fomentar, a largo plazo, una actitud antidrogas.

Con estos objetivos, señalaron defensores de derechos humanos ya se mostraba la tendencia a estigmatizar a la persona usuaria de drogas. Se señaló que con esta campaña se provocaba una actitud de rechazo y desaprobación hacia las personas y la desinformación es patente en los contenidos. Las imágenes que usó esta campaña “contra las drogas” se asociaron con peleas callejeras, la delincuencia, personas sin hogar. Generalmente se mostraban a personas sucias y en harapos, tiradas en las banquetas de las calles.

El estudio destaca el incremento de centros de rehabilitación y en paralelo, el crecimiento continuo de adicciones en el país. Este panorama hace que las instituciones no han logrado generar programas eficaces de prevención y procesos eficientes de rehabilitación y seguimiento. Un Centro de Rehabilitación de Adicciones efectivo debe estar lejos de sanciones físicas contra las personas internadas en los centros.

Ya sea por ser reincidentes en el consumo de drogas o por no respetar las reglas del establecimiento. Un Centro de Rehabilitación de Adicciones efectivo deberá priorizar la reducción de los daños por el abuso de las drogas antes que la persecución de las personas usuarias.

 

5 (100%) 1 vote